Mírame como miras tu alma en el reflejo de tus pensamientos, siente lo que siento, conectate con mi ser,  ponte en mi lugar.

A veces creemos tener todo y no tenemos nada, solo la sombra que nos acompaña fiel y obscuramente a lo largo del día, por eso nos sentimos solos al llegar la noche.

Pedimos estar acompañados a cuerpos extraños que casi conocemos, sabiendo sus obscuros secretos, y pasados, amamos a ciegas y consciente mente, olvidamos el porqué y el para siempre.

Al final de nuestros largos errores recatamos que un paso queda marcado, firme a otro al que intentamos hacerlo bien, y por mas que creemos hacerlo bien terminamos dando la vuelta para volver a tropezar.

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